

El café Geisha destaca por su complejidad aromática y gustativa, ofreciendo una experiencia sensorial única. Su sabor distintivo y la dificultad para cultivarlo lo convierten en una variedad muy deseada por los amantes del café de especialidad y los profesionales del sector. Es cultivado a 1700 metros sobre nivel del mar, fruto cosechado y seleccionado grano a grano, tostado en pequeñas cantidades para lograr un producto fresco con un equilibrio perfecto entre sabor, cuerpo, y aroma.
Notas: Dulce y suave con aroma herbal, acidez baja con notas a frutos rojos.
Café premium con una tradición cafetera de más de 80 años. Su proceso artesanal, desde el cultivo hasta la taza, ofrece un café de alta calidad con un sabor equilibrado y auténtico. Elaborado con prácticas sostenibles y tecnología ECOING de Ingesec, permite ahorrar hasta 48 litros de agua por libra producida, contribuyendo al cuidado del medio ambiente y a una producción responsable.
Notas : Meloso, cremoso, frutos rojos, caramelo, avellanas
Cultivado a 1.700 metros en Sasaima, Cundinamarca, nuestro café Arábico Castillo se caracteriza por su suavidad, sabor intenso a chocolate y aroma sutil a roble. Con baja acidez, es un café equilibrado, lavado y secado de forma natural bajo prácticas sostenibles que cuidan la tierra y a los caficultores. Tostado medio y disponible en grano o molido, es una experiencia auténtica que refleja la riqueza del café colombiano.
Notas : Suave, sabor chocolate intenso con aroma a roble, acidez baja.